Se acepta que la preservación de las abejas y otros insectos es crucial por razones ecológicas. ¡Así que divirtámonos creando jardines coloridos y fragantes con plantas y flores productoras de miel!
Cómo crear un jardín de miel
Simplemente cultivando plantas y flores que los atraigan, una tarea que se hace más fácil gracias a mezclas de semillas adecuadas que se pueden comprar. Para las flores combinamos amapolas, campanillas, margaritas así como lavanda, trébol, romero, etc.
Estas especies poseen colores atractivos –azul, morado, blanco, amarillo– así como cualidades olfativas muy marcadas. Preferimos las flores abiertas en forma de tubo corto para las abejas, y no olvidemos que las mariposas también son polinizadores eficaces.
Además de hacer miel…
Sí, su miel nos deleita, pero el papel de las abejas, mariposas y otros insectos es mucho más amplio! El 75% de los cultivos alimentarios dependen de la polinización. Sin embargo, sin polinización, muchas verduras, frutas y frutos secos no podrían reproducirse eficazmente. La producción caería…y los precios subirían.
Además, las abejas tienen un papel de centinelas ambientales porque son muy sensibles a los pesticidas.
Alojarse en un entorno donde la naturaleza reina suprema, donde las flores productoras de miel explotan cada primavera: el hotel Jeu de Paume Valle de Chamonix

